Cada ciudadano europeo comunitario genera anualmente 3,5 toneladas de residuos. En cuanto a los RSU, se estima que se producen unos 600 kg/persona y año. Así, la Directiva Marco Europea en materia de residuos establece que los países miembros están obligados, en sus planes de gestión de residuos, a seguir la siguiente jerarquía por orden de importancia: prevención, reutilización, reciclaje, valorización y eliminación.
En España, la Ley de Residuos fue promulgada el 21 de abril de 1998 como adecuación a estas directivas. Pretende proteger el medio ambiente coordinando la política de residuos con las políticas económicas, industrial y territorial, con el fin de incentivar la reducción en origen y de dar prioridad a la reducción, reutilización, reciclaje y otras formas de valorización de los residuos.
Todos los envases de las empresas adheridas al SIG se identifican con el "punto verde"
La Ley de Envases y REsiduos de Envases exige una gestión de estos residuos. El sistema integrado de gestión (SIG) lo desarrolla Ecoembalajes España, SA, (ECOEMBES), que es una sociedad anónima sin ánimo de lucro cuya misión es el diseño y organización de un sistema integrado de gestión encaminado a una recogida selectiva y recuperación de residuos de envases para su posterior tratamiento, reciclado y valorización. En nuestro país, según el Ministerio de Medio Ambiente, se produjeron en el año 1996 unos 15 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos, lo que equivale a 1 kg por persona y día. Pero si se consideran también los residuos agrícolas e industriales la cifra alcanza los 46 kg por persona al día.
PLAN NACIONAL INTEGRADO DE RESIDUOS PARA EL PERIODO 2008-2015
Durante los últimos años en España se han incorporado al derecho interno la práctica totalidad de las normas comunitarias relacionadas con la gestión y el transporte de residuos y se han aprobado Planes Nacionales de diferentes grupos de Residuos y de Suelos Contaminados cuyo periodo de vigencia con carácter general ha finalizado. Es necesario, por tanto, poner en marcha un nuevo Plan para los próximos años que identifique los objetivos e impulse a las distintas. Administraciones y agentes económicos involucrados a la consolidación de una gestión que integre de forma efectiva los principios rectores que rigen la política europea de residuos y que consiga cambiar de forma significativa la gestión de los residuos en España. Los objetivos y medidas incluidas en el Plan tienen, en muchos casos, carácter estratégico y pretenden servir de guía para el desarrollo de políticas específicas de gestión para distintos flujos y orientadas a cambiar la gestión de los residuos en España. Estos objetivos deben entenderse como valores promedio. Lo previsible es que en unas comunidades autónomas se alcancen a corto plazo objetivos más ambiciosos que en otras, teniendo en cuenta las diferencias en la situación actual de la gestión de los distintos tipos de residuos, las modalidades de gestión existentes y las características territoriales de las diferentes comunidades autónomas. Este Plan Nacional Integrado de Residuos (PNIR) incluye los residuos domésticos y similares, los residuos con legislación específica, los suelos contaminados, además de algunos residuos agrarios e industriales no peligrosos que aunque no disponen de regulación específica, son relevantes por su cuantía y su incidencia sobre el entorno. Este Plan incluye además la Estrategia de Reducción de Vertido de Residuos Biodegradables, que cumpliendo con una obligación legal, contribuye a alargar la vida de los vertederos, a disminuir su impacto sobre el entorno y de forma especial a la reducción de GEI. La política en materia de residuos debe basarse en la aplicación de un conjunto de principios que en la práctica supone:
Promover la correcta gestión del conjunto de los residuos, disminuir su generación e impulsar las prácticas más adecuadas para su gestión.
Establecer prioridades en las opciones de gestión desde la prevención, reutilización, reciclaje, valorización energética y por ultimo la eliminación.
Que todos los agentes implicados desde las administraciones públicas a los agentes económicos y sociales, pasando por los consumidores y usuarios asuman su cuota de responsabilidad en relación con los residuos.
Disponer de infraestructuras suficientes para garantizar que los residuos se gestionan correctamente y en lo posible cerca de su lugar de generación.
Cada ciudadano europeo comunitario genera anualmente 3,5 toneladas de residuos. En cuanto a los RSU, se estima que se producen unos 600 kg/persona y año. Así, la Directiva Marco Europea en materia de residuos establece que los países miembros están obligados, en sus planes de gestión de residuos, a seguir la siguiente jerarquía por orden de importancia: prevención, reutilización, reciclaje, valorización y eliminación.
En España, la Ley de Residuos fue promulgada el 21 de abril de 1998 como adecuación a estas directivas. Pretende proteger el medio ambiente coordinando la política de residuos con las políticas económicas, industrial y territorial, con el fin de incentivar la reducción en origen y de dar prioridad a la reducción, reutilización, reciclaje y otras formas de valorización de los residuos.
La Ley de Envases y REsiduos de Envases exige una gestión de estos residuos. El sistema integrado de gestión (SIG) lo desarrolla
Ecoembalajes España, SA, (ECOEMBES), que es una sociedad anónima sin ánimo de lucro cuya misión es el diseño y organización de un sistema integrado de gestión encaminado a una recogida selectiva y recuperación de residuos de envases para su posterior tratamiento, reciclado y valorización.
En nuestro país, según el Ministerio de Medio Ambiente, se produjeron en el año 1996 unos 15 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos, lo que equivale a 1 kg por persona y día. Pero si se consideran también los residuos agrícolas e industriales la cifra alcanza los 46 kg por persona al día.
PLAN NACIONAL INTEGRADO DE RESIDUOS PARA EL PERIODO 2008-2015
Durante los últimos años en España se han incorporado al derecho interno la práctica totalidad de las normas comunitarias relacionadas con la gestión y el transporte de residuos y se han aprobado Planes Nacionales de diferentes grupos de Residuos y de Suelos Contaminados cuyo periodo de vigencia con carácter general ha finalizado. Es necesario, por tanto, poner en marcha un nuevo Plan para los próximos años que identifique los objetivos e impulse a las distintas.
Administraciones y agentes económicos involucrados a la consolidación de una gestión que integre de forma efectiva los principios rectores que rigen la política europea de residuos y que consiga cambiar de forma significativa la gestión de los residuos en España. Los objetivos y medidas incluidas en el Plan tienen, en muchos casos, carácter estratégico y pretenden servir de guía para el desarrollo de políticas específicas de gestión para distintos flujos y orientadas a cambiar la gestión de los residuos en España. Estos objetivos deben entenderse como valores promedio. Lo previsible es que en unas comunidades autónomas se alcancen a corto plazo objetivos más ambiciosos que en otras, teniendo en cuenta las diferencias en la situación actual de la gestión de los distintos tipos de residuos, las modalidades de gestión existentes y las características territoriales de las diferentes comunidades autónomas.
Este Plan Nacional Integrado de Residuos (PNIR) incluye los residuos domésticos y similares, los residuos con legislación específica, los suelos contaminados, además de algunos residuos agrarios e industriales no peligrosos que aunque no disponen de regulación específica, son relevantes por su cuantía y su incidencia sobre el entorno. Este Plan incluye además la Estrategia de Reducción de Vertido de Residuos Biodegradables, que cumpliendo con una obligación legal, contribuye a alargar la vida de los vertederos, a disminuir su impacto sobre el entorno y de forma especial a la reducción de GEI.
La política en materia de residuos debe basarse en la aplicación de un conjunto de principios que en la práctica supone: